En el nuevo mundo estamos en plena vendimia y con ello la pregunta es ¿Qué nos depara el 2010 desde el punto de vista de los nuevos mostos en el Nuevo Mundo? Probablemente, la principal y más generalizada consecuencia de la crisis ha sido el desplazamiento del consumo hacia vinos de precio inferior, una tendencia de la que no se ha librado prácticamente ningún mercado ni ningún tipo de vino.
En el Nuevo mundo sobre todo Chile y Argentina son básicamente exportadores y ya se conoce que en el Reino Unido en las últimas semanas hay promociones de las grandes cadenas de supermercados con un abaratamiento de precios del que no se libran ni las marcas de mayor prestigio.
Por otro lado, en Estados Unidos, uno de los mercados que tradicionalmente ha soportado precios más elevados (y en el que se esperaba que la cifra global de ventas en 2009 superara a 2008), todos los estudios realizados este año coincidían en que los consumidores habían reducido tanto sus compras de vino como el precio medio que estaban dispuestos a pagar por una botella. Muchos analistas dan por terminada la era de los vinos de más de 50 $ la botella y no creen además que se pueda recuperar fácilmente la bonanza de tiempos anteriores. Nunca había sido tan difícil vender una botella de más de 30$ en este país.
En Europa, con el imparable descenso del consumo y las exportaciones a la baja, el año ha sido especialmente duro. Así que hay que apuntar a precios muy bajos con calidad para exportaciones masivas. Y cuidar mucho el mercado interno.
Internet, motor de cambio
A grandes rasgos, Internet se ha convertido en la primera fuente en la que buscar todo tipo de información sobre el vino en general y cualquier etiqueta, añada o elaborador en particular. Basta con teclear su nombre; no importa lo recóndito, desconocido o raro que resulte el vino. Siempre aparecerá un comentario de alguien que lo conoce y lo ha probado. Obviamente, esto no es siempre una garantía de veracidad, pero la acumulación de datos sobre vino que hay ahora mismo en la red habría resultado impensable hace sólo cinco años.
Internet, con sus foros y sus redes sociales, también se ha convertido en el lugar en el que aficionados de todo tipo y condición opinan, comparten experiencias y tienen la posibilidad de agruparse en función de sus gustos, filosofía y estilos de vinos preferidos. Ahí esta por ejemplo nuestro modesto portal con más de 5000 lectores mensuales.
Más aún: polémicas importantes generadas este año en el sector (como el código ético de los colaboradores de Robert Parker) han tenido su fuente en algunos de los que ya son reputados blogs con multitud de seguidores. Por otro lado, las voces más alternativas (las que defienden los vinos naturales, por ejemplo) también están ganando fuerza al haber encontrado un medio que permite transmitir sus convicciones a un número increíblemente alto de aficionados.
¿CUALES SON LAS TENDENCIAS DE ESTE AÑO 2010?
Nos atrevemos a señalar algunas tendencias que creemos que irán a más a lo largo de este año, muchas de ellas inevitablemente relacionadas con el escenario económico de fondo. Una de las cosas que ha ocurrido es que algunos temas centrales del sector, como el uso de tapones alternativos al corcho, parecen haber pasado a segundo plano, ahora son las botellas como las de Berasategui que se han puesto de moda. Sin embargo, la atención casi monotemática por la crisis no ha ahogado en absoluto el debate sobre las prácticas ecológicas en toda la cadena de la vida del vino.
Vinos naturales, ecológicos, biodinámicos, de altura… más términos para conocer y diferenciar. Los elaboradores ya no se limitan a decir que realizan prácticas respetuosas en sus viñedos: buscan certificaciones ecológicas, se adscriben a una determinada filosofía de trabajo como la biodinámica o algunos llegan al extremo de no utilizar sulfuroso en su obsesión por hacer vinos “naturales” en grado extremo. Se tendrán en cuenta los vinos de altura los resultados de Cafayate, Campos de Solana en Bolivia o los de la ladera andina en Chile son un ejemplo.
En ocasiones, las fronteras entre muchos de estos conceptos no están totalmente claras, pero el tema va ganando peso en la misma medida en que aumentan las ventas de vinos con certificaciones “verdes” aunque, naturalmente, ecológico no es necesariamente sinónimo de bueno. Este año oiremos hablar mucho de estos temas y también, por supuesto, de las emisiones de carbono asociadas al sector, de los envases y materiales más respetuosos con el medio ambiente…
¿Se acabó la era de la potencia? Parece que el péndulo ha iniciado un camino imparable en dirección opuesta a los vinos pastosos, concentrados y alcohólicos de gran espectacularidad en cata. Elegancia, armonía, estructura media siempre que vaya en consonancia con la zona y sus variedades de uva y más atención por los finales de boca parecen ser las nuevas consignas que dejan de lado las extracciones masivas y los excesos de antaño. Más vinos para beber y no tanto para catar.
¿Se acabó la era Robert Parker?Nadie lo diría, desde luego, viendo la expectación que despertó su primera “visita oficial” a España. Pero las voces críticas contra su hegemonía y el estilo de vinos que tradicionalmente ha defendido crecen cada día en Internet, especialmente en el propio Estados Unidos. Alice Fiering, la gran partidaria de los vinos naturales, o Tyler Colman, con su olfato periodístico para levantar escándalos y mirar el vino desde perspectivas atípicas, son algunos de sus oponentes. La consigna de futuro parece ser: menos gurús, más riqueza y diversidad de voces autorizadas.
A más precio, más exigencia. Este año muy pocos estarán dispuestos a gastarse más de 15 usd $ en una botella de vino que no tenga un carácter distintivo o capacidad para colmar o superar las expectativas. Y qué decir de vinos que pasan de los 30 o los 60 usd $. En Argentina o Chile, donde se ha abusado tanto de los vinos caros, es evidente que el mercado no puede asimilar tantas marcas. La tendencia en las bodegas, que no están dispuestas a renunciar a tener uno o varios vinos top, es reducir notablemente su producción de forma que no ejerzan una presión comercial sobre su cuenta de resultados. De la misma manera, cabe esperar reajustes similares de producción en segmentos de precios medio-altos en función del comportamiento del mercado.
Menos barricas nuevas: efectos secundarios de la crisis. Una encuesta realizada entre bodegas de Estados Unidos en 2009 reveló que una parte importante de ellas ha reducido la compra de barricas, una de las partidas presupuestarias más altas para cualquier elaborador de tintos. La consecuencia lógica de ello es dar más usos a las barricas existentes en bodega o pasarse a materiales alternativos tipo polvo, chips o virutas de roble. No tenemos datos concretos sobre las bodegas del nuevo mundo, pero es lógico pensar que entrará menos roble nuevo también en nuestras bodegas y que ésta se limitará a los vinos de mayor calidad y precio. ¡Menos mal que ha habido una renovación importante y generalizada del parque de barricas en los últimos años! Por otro lado, un estan apareciendo nuevas maderas mucho más baratas, con calidades que no se esperaban como el roble húngaro.
Tendencias entre los amantes del vino: Por un lado las tiendas especializadas La CAV en Alto los Condes y Mundo Vino en Santiago de Chile son ejemplos de lo que tiene que ser una tienda especializada para el buen aficionado. La Bodega del Aeropuerto de Ezeiza en Buenos Aires es un referente y uno ya sabe que no hace falta comprar en Mendoza pues todo lo va ha encontrar a dos pasos de la puerta de embarque. Otra tendencia son las WINE MAKERS, los clubs y bodegas donde uno puede ensamblar su vino, toda una tarea para trajinar con los mostos, por ultimo la política conocida como BYO o BYOW ("Bring Your Own Wine"/"Traiga su propio vino") viene sumando adeptos en distintos bares y restaurantes, llevarte tu propio vino y pagar el descorche, es que con los precios que los restaurantes están poniendo las botellas de vino esta es la solución.
Países y variedades al alza. ¿Cuáles son los nuevos países y uvas de moda en los mercados internacionales? Los puestos más destacados en la lista parece que son para Nueva Zelanda (no sólo por sus ya famosos blancos de sauvignon blanc, sino también por sus tintos de pinot noir y por sus merlots), Argentina (con sus tintos de malbec que parecen inmunes a estos tiempos difíciles) y Sudáfrica (sobre todo por sus blancos y tintos de syrah). Chile sigue ofreciendo una buena relación calidad-precio y nos ha superado en ventas en el mercado británico donde está arrasando con los sauvignon blanc como el Gold Coast de casa Riva, además de captar la atención de la crítica con los vinos que llegan de sus regiones más frescas como Maule o Limari sin olvidarse de los tradicionales del valle de la Aconcagua. Si las consecuencias del terremoto se lo permite Chile dará mucho que hablar. La novedad para 2010 la aparición en el mercado internacional de los vinos de altura Bolivianos un nuevo descubrimiento que marcará una moda.
En cuanto a las variedades, dista mucho de apagarse la estrella de la pinot noir en los mercados anglosajones. La malbec es la gran estrella argentina y el Carmenere chileno, el descubrimiento del mejor grupo de cata de España que puntuó una botella de KAI con 99 puntos, quizás el último descubrimiento entre los aficionados españoles sea la mencía. En blancos, la riesling va camino de resarcirse del olvido de antaño y la albariño es ya toda una categoría por sí solay el souvignon blanc que en londres ya lo beben en lugar de la tradicional cerveza.
Los rosados siguen de moda Es el segmento que más crece en los mercados internacionales y parece que está aún muy lejos de tocar techo. En Reino Unido, por ejemplo, supone ya el 12% del mercado. Paradójicamente, España, importante productor de rosados, no participa de la tendencia. En el Nuevo Mundo el Rosé de Campos de Solana 2009 creado por uno de los mejores enólogos del mundo Sergio Correa Undurraga esta arrasando. Los vinos que mantienen un crecimiento estable en los últimos tiempos en nuestro país son los blancos la tendencia de los buenos caldos chilenos de Sauvignon blanc han marcado toda una época y seguiran dando que hablar en el 2010.
Un vino, una historia y los elaboradores más cerca del consumidor. Gracias en parte a Internet, los consumidores manejan cada vez más información para tomar sus decisiones de compra. Dentro de poco no va a bastar con que un vino esté bueno. Lo que también va a marcar diferencias son las historias que están detrás de la botella y qué firmas son capaces de contarlas y transmitirlas con mayor pasión o entusiasmo. El contacto directo entre elaborador y consumidor final cada vez es mayor, ya sea a través del aumento del enoturismo y las visitas a bodega, los numerosos show rooms, salones y ferias que se celebran dentro y fuera de España y que comprometen las agendas de los bodegueros, o simplemente, por las posibilidades comunicativas que ofrece Internet.
Nubarrones: acoso al vino en Europa. La mayoría de gobiernos europeos siguen adelante con su política contra el alcohol colocando al vino en el mismo saco que otras bebidas de mayor graduación y no parece que la presión se vaya a aligerar. En noviembre pasado, en el marco de la subasta borgoñona de los Hospices de Beaune, se presentó oficialmente el nuevo lobby que agrupa a una parte importante del sector vinícola francés y que, con un presupuesto de dos millones de euros, tiene como objetivo contraatacar la política restrictiva de su gobierno en este capítulo. Intentarán poner freno al alarmante descenso del consumo, transmitir un mensaje de moderación y apoyar y financiar estudios que demuestren los efectos beneficiosos del vino para la salud. Dentro de un marco europeo, el proyecto Wine in Moderation intenta enfatizar los valores de un consumo moderado y estrechar los lazos vino-cultura, pero probablemente harán falta más esfuerzos e iniciativas para invertir la tendencia. En America este problema todavía no se ha planteado.
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